ahora sí estoy lejos de casa, de mi zona de comodidad. de aquélla que conozco bien. no es la primera vez que lo hago. empero, sí es la primera que lo hago sin tener un boleto de regreso. esta vez salí con boleto de ida y no de vuelta. quizás carecer de boleto de regreso es un hecho más simbólico que literal. es probable que haya tenido contemplada (de manera velada) la idea de irme siendo uno para regresar siendo otro. así entendería por qué es que hasta el momento no existe un boleto de vuelta -recordatorio físico y tangible del regreso-. y, sin importar si ese sea el caso o no, la realidad es que estando lejos es cuando escogeré cuándo y cómo he de regresar. anoche se fue mi homie... y me quedó una sensación de nostalgia. de alguna manera hay ciertas personas, cosas, circusntancias en esta vida de las que nos hacemos muy cercanos y con las que establecemos lazos muy estrechos. siempre he sido de la idea -así como un chingo más de personas- de que tenemos qué estar dispuestos a sacrificarlo todo. por que sólo en esa medida podremos ganar todo aquello que, verdaderamente, puede ser ganado. sin embargo, cuando hay ciertas separaciones -una tan pequeña como la de anoche con el homie, definida sólo por la distancia geográfica- es cuando podemos darnos cuenta de que a pesar de sigamos cierto derrotero existencial, al menos en mi caso, queda un dejo de extrañeza y de nostalgia ante las separaciones. pero, coño, cuán vivo y feliz me hace sentir el hecho de que haya cosas en esta vida que, a pesar de los pesares, nos hagan sentir de esa manera. mas que una perdida lo considero lo que es: el sinónimo de que hay ciertas cosas que allí están y que el tiempo y la distancia son relativos y que no tienen por qué afectar aquello que es imperturbable. mi vida ha cambiado muchísimo en el último año. a veces mucho más de lo que hubiera querido que cambiara. pero los cambios son necesarios. somos puro movimiento y cuando negamos esa parte de nosotros nos estancamos. espero que las nuevas cosas por venir -y aquéllas que se han quedado en mi vida- puedan disfrutar de un "yo" más dispuesto a aceptar el movimiento y el cambio. en los últimos días he dormido mejor. he descansado. pero ella todavía aparece en mis sueños . aquélla con la que inició todo este ciclo de cambios. sé que es normal. sé que es mi eslabón con esa otra vida pasada; que todavía no he digerido todo lo que tengo qué digerir. y eso está poca madre. sé dónde estoy y dónde no estoy. ese eslabón siempre va a ser parte de mi vida. siempre va a ser así. sin embargo, estoy consciente de que todavía estoy cifrando gran parte de mi atención a ese eslabón en particular cuando me encuentro, por así decirlo, en otro. el hecho de tener qué vivir al día (aquí-ahora) está centrando mi ser hacia el sempiterno presente, del que siempre nos deslindamos para meternos en una analepsis y en una prolepsis. ahora observo el agua. la gente disfruta del momento. y a pesar de que todavía me resisto (y que tengo ganas de llorar y de aferrarme a lo que conocí) doy gracias por todo.
sábado, agosto 08, 2009
domingo, julio 19, 2009
.círculos en la cortina de baño.
reduzcamos estas posibilidades. hemos querido crear muchas variantes para poder explicar todo lo que hacemos o dejamos de hacer. nos hemos complicado hasta el hartazgo. y al final del día sólo queda la pesadez resultante: demasiadas cargas, demasiadas preocupaciones, demasiadas cosas qué sopesar. quizás nos dormimos con la idea de haber resuelto algo tras esas largas cavilaciones pero en los sueños aparecen inclementes y sin filtro todas las cosas que no hemos resuelto. ¿podrían tomarse como el sinónimo de nuestros progresos, retrocesos o estancamanientos? no lo dudo. la mañana siguiente da cuenta de esto cuando, a pesar del día y la noche anteriores, nos levantamos y nos encontramos determinados por un estado de ánimo particular: ya sea hacia lo ligero o hacia lo pesado. continuamos siendo el cúmulo de todas las decisiones pasadas. de esa manera tenemos la capacidad creadora de cambiar nuestras miras. sólo si estamos dispuestos a realizarlo. podríamos quedarnos a llorar por todo lo que no hemos hecho y por todo lo que hemos perdido; podríamos andar regodeándonos por ahí por todo lo que hemos logrado y por todo aquello que hemos ganado; pero en realidad no se trata de crearnos supuestos estados perennes. es entendernos en nuestra justa medida: con todas nuestras ganancias y nuestras pérdidas; pero, sobre todo, por todo aquello que somos y que no somos.
domingo, junio 28, 2009
take my breath away
hoy me duele el pecho, el estómago y el brazo. y a quién chingados le importa? a mí no. me han dicho en las últimas semanas que si no duermo lo suficiente no voy a llegar a equis edad. y si no lo hago qué? acaso se supone que vivamos cantidad y no calidad? no estoy pregonando un falso y simplista hedonismo. pero hay que ser realistas: para qué vivir una luenga existencia, tibia, carente de intensidad (en cualquiera de sus pinches manifestaciones; cada quien escoja lo que sea digno de atestiguar su intensidad). no se pongan emos; a chingar a otro lado.
sábado, junio 20, 2009
slide
anoche.
estoy a punto de salir de la casa. llevo todo el día enclaustrado. odio no el mundo que está allá afuera. pero sí la falsedad reinante: las mentiras, las dinámicas absurdas, las... podría echarme toda una retahíla y para qué? de todos modos las cosas siempre han sido así. y siempre lo serán. estoy en una etapa en la que disfruto mucho de las cosas. empero, también me asqueo fácilmente de cosas en las que antes ni reparaba. es sólo una fase. me hace pensar en mis tiempos de preparatoria cuando era un todo misántropo. sin embargo, en medio de toda esa bosta siempre hay personas y cosas que muestran su verdadera naturaleza y no tienen miedo a abrirse, sin reparo. voy en el coche por el segundo piso. es una noche lluviosa. los coches se deslizan sobre el pavimento mojado. amo la sensación de movimiento. quiero recorrer todos los caminos que se me ocurran y también los que no, aquellos que simplemente se aparezcan mientras voy pendejeando. mi coche se desliza mucho mejor que hace un par de semanas. la lluvia cae. las gotas se esparcen a lo largo del parabrisas -y de las ventanas- por la velocidad a la que voy. el aire se siente húmedo y fresco. los colores se intensifican. un güey que va en otro coche quiere hacer una maniobra para rebasarme: no ha visto que los otros coches van muy lento, despacito, seguramente mientras los conductores van pensando en que no quieren morirse en un choque cuando llueve. a mí eso ya no me importa. de todos modos un día voy a morirme. quizás pueda controlarlo. quizás no. todo a su debido tiempo. el rocío se levanta del pavimento conforme las llantas pasan. acelero. acelero un poco más. el del otro coche -el que quería rebasarme- se queda atrás. en realidad sólo quería pegarse mucho a mi coche. como la mayor parte de la gente en la ciudad. se pegan al coche como para decirte "pinche lento, muévete", pero nomás aceleras un poquito, los dejas atrás y se quedan como pendejos. o qué sé yo. escucho música de antaño. la bocina derecha del coche está jodiendo. sigo en mi transcurso y llego a recoger a una de esas personas que muestra sus verdaderos colores. vamos a ir al centro a pendejear. y la noche apenas comienza. los días y las noches siguen transcurriendo. yo sigo transcurriendo. en un instante todo esto dejará de existir y cada vez le tengo menos miedo a esa realidad. así, cada vez me voy sintiendo más libre.
estoy a punto de salir de la casa. llevo todo el día enclaustrado. odio no el mundo que está allá afuera. pero sí la falsedad reinante: las mentiras, las dinámicas absurdas, las... podría echarme toda una retahíla y para qué? de todos modos las cosas siempre han sido así. y siempre lo serán. estoy en una etapa en la que disfruto mucho de las cosas. empero, también me asqueo fácilmente de cosas en las que antes ni reparaba. es sólo una fase. me hace pensar en mis tiempos de preparatoria cuando era un todo misántropo. sin embargo, en medio de toda esa bosta siempre hay personas y cosas que muestran su verdadera naturaleza y no tienen miedo a abrirse, sin reparo. voy en el coche por el segundo piso. es una noche lluviosa. los coches se deslizan sobre el pavimento mojado. amo la sensación de movimiento. quiero recorrer todos los caminos que se me ocurran y también los que no, aquellos que simplemente se aparezcan mientras voy pendejeando. mi coche se desliza mucho mejor que hace un par de semanas. la lluvia cae. las gotas se esparcen a lo largo del parabrisas -y de las ventanas- por la velocidad a la que voy. el aire se siente húmedo y fresco. los colores se intensifican. un güey que va en otro coche quiere hacer una maniobra para rebasarme: no ha visto que los otros coches van muy lento, despacito, seguramente mientras los conductores van pensando en que no quieren morirse en un choque cuando llueve. a mí eso ya no me importa. de todos modos un día voy a morirme. quizás pueda controlarlo. quizás no. todo a su debido tiempo. el rocío se levanta del pavimento conforme las llantas pasan. acelero. acelero un poco más. el del otro coche -el que quería rebasarme- se queda atrás. en realidad sólo quería pegarse mucho a mi coche. como la mayor parte de la gente en la ciudad. se pegan al coche como para decirte "pinche lento, muévete", pero nomás aceleras un poquito, los dejas atrás y se quedan como pendejos. o qué sé yo. escucho música de antaño. la bocina derecha del coche está jodiendo. sigo en mi transcurso y llego a recoger a una de esas personas que muestra sus verdaderos colores. vamos a ir al centro a pendejear. y la noche apenas comienza. los días y las noches siguen transcurriendo. yo sigo transcurriendo. en un instante todo esto dejará de existir y cada vez le tengo menos miedo a esa realidad. así, cada vez me voy sintiendo más libre.
jueves, junio 18, 2009
ñeñeñe
llega un momento en el que tenemos qué mostrar nuestros verdaderos colores y dejarnos de pendejadas (para dejar caer, de una buena vez por todas, la máscara que nos ponemos frente a todos para ser aceptados y queridos). a la mierda con todo eso: y también con lo que estoy escribiendo. nada de esto importa. uno puede asumir distintas facetas. dependiendo del estado de ánimo o de las circunstancias que nos rodean. siempre encontramos la manera para ahogarnos en los estanques más ridículos. coño... faltan unos cuantos meses para poder destruir todo esto: ilusiones, esperanzas, expectativas y demás. para por fin quedarme en blanco. listo, verdaderamente, para lo que viene a continuación. todas estas chaquetas tienen qué acabarse. y eso sólo me corresponde a mí y -ciertamente- las de ustedes son de ustedes. cada quien a rascarse con sus propias uñas. por lo pronto a chingar a otro lado.
jueves, junio 04, 2009
De lo demás... Nada.
Me acuerdo de esas tardes en que me sentaba acompañado para poner una película... y dejarla correr. Nunca terminaba de verla. Todo va esfumándose. Es como cuando te sientas en la arena el último día que vas a estar en la playa. Sabes que estás dejando algo que nunca más verás. Entre la espuma del mar ves todo lo que has vivido. Observas cómo efervesce... y con la misma enjundia que lo hacía, así se va al coño. Es idiota cifrar tanto en algo o en alguien cuando no hay nada más que contenerlo todo en uno mismo y a partir de allí expandirse y no a la inversa. Sueños, expectativas, confianza... casi toda una vida vista a través de unos ojos erróneos. De idealizaciones que me impidieron ver realmente lo que tenía frente a mí. Cómo gritar? Cómo confrontar de una buena vez por todas estas puterías? Sin más... sin más. Recordando cómo se siente el trepidar de dos cuerpos. Deseando colmarse hasta la saciedad. Dónde mierdas quedan los dos seres que verdaderamente se encuentran? O todo es esta marisma de falsedad. Al carajo. Hoy se han ido muchos recuerdos. Y mañana también lo harán. Al final sólo quedará aquella imagen, de aquella película. Y de lo demás... Nada.
sábado, mayo 30, 2009
On my own pt. 1 (Tepoztlán)
Son cuarto para las tres. Estoy bebiendo una de las cervezas más frías que he probado en mi vida. Cosa que está poca madre porque hace un calor de la chingada. Estoy en el mercado de Tepoztlán. En los Antojitos "Mexicanos" (jajaja) Erika. Pedí, primero, la cerveza -me trajeron una Victoria, de la que no soy muy fan-.
--Para empezar quiero una de papa con rajas y una de queso.
--¿Eso es todo?-pregunta la señora.
--Para empezar, sí.
Después de unos cuantos minutos me dan mis quesadillas. A las dos les ponen crema y queso rallado. La de papa con rajas -rojas y verdes- está de huevísimos. La de queso está muy rica pero, inicialmente, me sabe muy salada. Después le agarro ese sabor natural de algunos de los quesos de pueblo: entre grasiento y cremoso -y también salado- que en nada se parece a las madres empaquetadas que venden en las tiendas. Recuerdo que éste sabe muy parecido a aquel queso que compró Aldo en Tlayacapan hace unos cuantos años. Es (son) delicioso(s). Me acabo las quesadillas. Me queda un poco de cerveza... suficiente para pedir un sope. Pido uno rojo con frijoles. Está más rico que las quesadillas. Apuro los últimos tragos de la cerveza. El ascenso al Tepozteco me espera. Platico con la dueña de la antojería. Con una señora que acaba de sentarse a comer con su nieto. A mi izquierda acaba de sentarse una mujer -con su "flamante" extranjero- que está operadísima. Fake Big Boobs. Fake Tan. Fuck her.
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miércoles, mayo 20, 2009
Imposibilidad
Yendo en direcciones distintas. Abordando vagones que nos llevan a todos los lugares que no tenemos qué visitar. Bajas en una estación llena de gente: observas hacia todos lados. Miras por encima del hombro para ver si alguien te sigue. Subes el volumen de la música. Quieres perderte una vez más. Esperas al próximo metro. Mañana será otro día. Volverás a hacerlo todo. Deseando haberte perdido y preparándote para repetir todo de nueva cuenta pasado mañana. El porvenir nunca llega.
martes, mayo 12, 2009
Fuck.
Llega un punto en que todo, absolutamente todo, tiene que ser mandado al carajo. Pero no impulsado por un actitud pueril, surgida al calor del berrinche. Sino porque las cosas tienen qué cambiar una y otra vez y no debemos ser pasivos respecto de lo que nos atañe -o aqueja-. Pues al carajo con todo. Ya vendrán otras cosas.
viernes, abril 17, 2009
(Re)Conocimiento
Levanten las pinches manos si en algún momento de sus vidas se han sentido como si fueran el niño que siempre está enfermo y tiene qué ver a través de la ventana de su casa cómo los demás niños (aunque esté cayendo un aguacero de aquellos) están jugando y divirtiéndose a más no poder. Creo que todos en algún momento -aunque sea por una milésima de segundo o lo que se les ocurra, fuckers; es una expresión, puesn- hemos tenido esa sensación de enajenación o de "rechazo". Por las más diversas razones que puedan imaginarse y eso que todos sabemos pero que no queremos decir. Shit happens all the time. Así es, mis queridos lectores, la mierda pasa todo el tiempo y seguirá pasando. Sin embargo lo que cambia es cómo percibimos la mierda: podemos optar por asquearnos hasta el infinito y decir: "puta madre, esta mierda verdaderamente apesta" para, acto seguido, colmarnos de autocondescendencia y pensar que somos verdaderamente desafortunados al tener qué oler esa mierda; también, podemos intentar perfumarla y llenarla de afeites, para creernos el cuento de que la mierda puede oler like roses, y, mmm yomi yomi, disfrutar de ella a más no poder; o bien (aunque hay una luenga lista de lo que podemos hacer con la mierda: comérnosla o congratularnos con ella, etc.), podemos reconocer que la mierda es mierda, ni más ni menos. Ustedes qué chingados hacen respecto de la mierda? Pueden contestar lo que gusten (if any): si hacen una lectura literal o metafórica del escrito me da lo mismo. Podrían contestar: "Pues mira, chavo, yo la tiro por el inodoro, no estés chingando, coprofílico asqueroso"; o bien, contestar algo muy sesudo y elevado y decir: "Pues verás, güey, para que aprendas: esa sensación abstracta del rechazo y de las consideraciones en torno a la adversidad -mismas que optas por nombrar como mierda- no son sino una falsa valoración de..." blah blah. Anímense: de todos modos shit will happen.
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sábado, abril 04, 2009
Verborrea del 4 de abril, en la madrugada
Estoy pedo. No tanto como para no poder articular palabra alguna, pero sí lo suficiente como para comerme palabras, letras y ver doble el monitor mientras escribo esta entrada. Estoy escuchando un disco que ayer, mientras caminaba de regreso de Coyoacán, escuchaba a todo volumen. Iba como todo un desaforado caminando por las calles. Por enésima vez me alumbró una patrulla: mi comportamiento se vislumbraba harto errático y era justo (y necesario, jajaja) ser alumbrado por esa puta torreta que le han puesto a las patrullas (bastante odiosas y cegadoras por cierto). Cuándo fue la última que se vieron caminando por las calles en la madrugada? Sin preocuparse de las pendejas que podrían o no pasarles? Yo lo hago bastante seguido. De alguna manera me siento como un animal enjaulado cuando no lo hago. Y al carajo con lo que pueda pasar o no. De todos modos el día que vaya a morirme podría ser con algo tan absurdo como atragantarme con un pedazo de pan... o algo así de pendejo y divertido -para los demás... y para mí también, porqué no?-. Hoy estoy escribiendo puras pendejadas: me alegro. Durante muchos años me inserté, de una manera u otra, en una postura complaciente con el entorno (jajaja, pinches eufemismos dignos de ser desentrañados). Acallaba mis múltiples y esquizofrénicas voces con tal de adecuarme a las circunstancias que se me imponían desde afuera. Pero desde hace unos cuantos meses eso se acabó. Hoy, inclusive, disfruto del puto dolor de espalda que traigo. Todo discurre como un gran vómito mental mientras estoy escuchando este puto disco que me está divirtiendo a más no poder. Todo es una puta broma. Y, sin embargo, muchas veces nos empeñamos en decir que es todo lo contrario: todo es serio y solemne; todo es trascendental; todo es... puaj. No sé. Si ustedes quieren seguir creyendo esas mamadas sean bienvenidos. Si ustedes optan por darse cuenta que todo esto no pasa de una magnífica actuación... también sean bienvenidos. Después seré criticado de nihilista. Pero saben qué? El señor Tao está a su lado y se los está cogiendo por la oreja (sí, James, jajajajajaja, así como te platiqué hace un par de horas). Ustedes quieren ahogarse en una marisma de autocomplacencia, autoreferencial y depresiva? Pues jódanse. Lean algún blog pendejo personificado a través del verde y háganse la chaqueta. Quieren saber algo? Me la tienen floja como no podrían imaginárselo. Ni siquiera un Viagra epistemológico podría poner atentas mis neuronas ante lo que ustedes tienen qué decirme. Bah! Que si han pasado vidas difíciles y saben de lo que me hablan.... Ustedes no saben un carajo. Yo tampoco. Pero, ciertamente, he pasado por oleajes más difíciles que muchos de los que se atreven a leer este blog y que no se atreven a dejar un comentario. De todos modos, no estoy ansiando los míticos comentarios. Mis ansias van por otro lado: ver la sonrisa en la cara de aquellos que me importan; un gesto de molestia en aquellos que han optado por odiarme; y mi felicidad al final de la jornada. Todos quieren tener sus quince minutos de fama. Todos quieren publicar la entrada que les vaya a dejar los más lejanos y bienaventurados comentarios. Todos deseamos en lo más recóndito de nuestro ser una puñeta como esa. Unos lo aceptan. Otros no. Otros no le entran al juego (pero sí le tienen ganas). Otros no le entran porque están más allá de la bilis y del mal. Y mi inodoro sigue viéndose azul y amarillo. Ordem e Progresso, hijos de puta, ordem e progresso. Quién de ustedes se ha preguntado a dónde coños va su existencia? Que levanten la mano! Pinches hipócritas, jajajajaja. Yo durante los últimos años me lo he preguntado una y otra vez. Sólo que en el proceso he aprendido a disfrutarlo. A aprender (y aprehender) del proceso y darme cuenta de su (evidente pero escurridiza) ciclicidad. Hoy tengo ganas de gritar a los cuatro vientos: Jódanse! Y adivinen qué? Acabo de hacerlo... No se dieron cuenta? No? Pues: JÓDANSE! Y lo digo de la manera más fraternal posible. Hay un momento en el que tenemos qué aprender cómo sumegirnos lo más profundo posible para, acto seguido, empezar el arduo camino de ascenso. Son muy conservadores y mariquitas para hacerlo? No me importa! En algún momento, tarde o temprano, tendrán qué hacerlo. Y creánme que no se arrepetirán. Esta puta vida no puede estar esbozada para ser una sempiterna chaqueta. Si quieren categorizarla de esa manera: Felicidades! Ustedes con su chaqueta y yo con la mía. "Coño! Estoy bien pedo!. Traigo la nota elevada: pensando en muchas cosas, incluyendo a una sola persona que va en un avión (ajúa, lo particular haciéndose parte de lo general). Pues that's just the way it's." Las circuntancias se planean a sí solas. Por más que queramos planificar todo el plan de vuelo, siempre terminamos con una (grata)amarga realidad: Vamos a pelárnosla, damas y caballeros! Hasta que ya no haya piel qué pelar! La vida no es un plan de vuelo certero y sin turbulencias. No es el silente transitar de un comatoso. Es una puta (hermosa)realidad turbulenta y en la que nos ensuciamos hasta la médula, hijos de puta. No saben cuánto cariño comulgo por todas las cosas en estos momentos: empezando por las pinches notas que están abatiendo mis tímpanos; las notas dulces de esta mujer cantando a mi oído; de esta pinche guitarra rasgando mis fibras; de esta pieza haciéndome querer coger; de esta vida embargándome y diciéndome que un día se va a ir de mis venas, pero que no tengo de qué preocuparme. Puta! Los mares son tan vastos y nuestras miradas tan limitadas. Somos humanos.
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